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Tres condenados recogen este sábado la vara de alcalde en Aragón

Luis Fernando Marín en Escucha por Ciudadanos, Francisco Pardillos en Manchones por el PP y Alfonso Puertas en Torralba de Ribota por el PSOE, declarados culpables de distintos delitos por los tribunales, regresan a las alcaldías de sus pueblos tras obtener sendas mayorías absolutas el 26 de mayo

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Los tres exalcaldes volverán a serlo este sábado tras haber cumplido sus condenas y haber obtenido el respaldo mayoritario de sus vecinos el 26 de mayo.

Tres varas de alcalde irán el próximo sábado a manos de candidatos que han sido condenados en firme por los tribunales por delitos electorales, por alcoholemia, por robar dinero a ancianas, por revelar datos confidenciales de un rival político y por no haber sido del todo cuidadoso en la gestión de una subvención.

El diccionario de la RAE (Real Academia Española) deja pocas dudas sobre los calificativos que conllevan esas conductas: delincuente es aquel “que delinque”, delinquir consiste en “cometer delito” y el término delito  significa “acción u omisión voluntaria o imprudente penada por la ley”. Otra cosa distinta es que su hoja de antecedentes penales continúe manteniendo esas anotaciones, ya que pasados unos años de la condena estos pueden cancelarse.

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Se trata de Luis Fernando Marín, candidato de Ciudadanos en Escucha (Teruel); de Francisco Pardillos, cabeza de lista del PP en Manchones (Zaragoza), y de Alfonso Puertas, alcaldable del PSOE en Torralba de Ribota, también en Zaragoza.

Todos ellos llegan a la alcaldía con mayoría absoluta al haber obtenido el respaldo mayoritario de sus vecinos en las elecciones del pasado 26 de mayo, lo que plantea el cíclico debate entre legalidad y legitimidad, entre el juicio de los tribunales y el de las urnas, que sobrevuela la política española desde mediados de los años 90.

Y, al mismo tiempo, cuestiona la bidireccionalidad de las exigencias éticas y de regeneración de los partidos políticos, bastante más severas, normalmente, hacia el rival que de puertas adentro.

Las libretas de las ancianas

Uno de los tres alcaldes condenados que este sábado volverán a hacerse con el cargo, Alfonso Puertas, no llegó, de hecho, a abandonarlo después de que la Audiencia de Zaragoza lo condenara hace dos años como autor de un delito de apropiación indebida por haber birlado 57.600 euros de las libretas de tres ancianas internadas en el psiquiátrico de Calatayud, que él dirigía.

El tribunal, que le impuso una pena de un año de prisión y una multa de 540 euros, concluyó que se prevalió del estado de demencia de las víctimas para estampar su huella dactilar en un papel, elaborado por él, que le autorizaba a disponer del dinero de sus cuentas.

Tras devolver el dinero, Puertas, que siempre sostuvo que era inocente, anunció que dejaba el partido, pero no el cargo de alcalde ni el de consejero en la Comarca de Calatayud. Sin embargo, volvió a encabezar la lista del PSOE en su localidad, en la que obtuvo 74 de los 150 votos emitidos por los vecinos y obtuvo tres de los cinco concejales. Tendrá a un edil de CHA y otro del PP en la oposición.

El médico que filtraba secretos de su rival

El fichaje de Marín por Ciudadanos, que provocó algunas tensiones internas en el partido naranja, fue una de las principales sorpresas políticas de las vísperas de las elecciones en Aragón.

El exalcalde de Escucha cambiaba de partido para tratar de regresar a una alcaldía de la que quedó apeado en mayo de 2007 por decisión del Constitucional, que apenas unos días antes de las municipales desestimaba su recurso de amparo ante la condena de dos años de prisión por revelación de secretos que un tribunal turolense le había impuesto poco antes: en la campaña de 2003, Marín, médico de profesión, había filtrado datos confidenciales del historial médico del candidato de Chunta con la intención de perjudicarle.

La decisión del Constitucional, que activaba los dos años de inhabilitación para el sufragio pasivo que incluía la condena, obligó al PSOE, que le había mantenido pese a una pena anterior, de 1999, por su relación con el mal uso de una subvención del Plan Miner, a retirarlo de la lista que iba a encabezar de nuevo.

Doce años después, la lista de Ciudadanos encabezada por Marín se imponía por 25 votos (245 por 220, cuatro concejales a tres) a la de Cha, que pasaba a la oposición tras ocho años en el gobierno.

El alcalde que elegía a los vecinos

Francisco Pardillos volverá este sábado a la alcaldía de Manchones, una pequeña localidad de la comarca de Daroca de menos de un centenar de habitantes, de la que salió a primeros del año pasado tras ser condenado por delito electoral: había manipulado el censo del municipio para empadronar a once familiares, amigos y empleados en vísperas de las municipales de 2015 para asegurarse la continuidad en el cargo, al que había llegado tras ser condenado por prevaricación su antecesor y primo Jesús.

Esa conducta le acarreó una condena de seis meses de prisión, sustituidos por una multa de 1.080 euros, y una sanción económica de 540 más medio año de inhabilitación para el sufragio pasivo.

El cambio del encarcelamiento por el pago le permitió eludir el ingreso en la cárcel que le habría supuesto una pena de reclusión, ya que, según explicaron fuentes del PP, había sido condenado poco antes por una alcoholemia. Pardillos sostiene que es inocente, y que si confesó el delito electoral fue para no exponerse a una eventual condena que acabara con un ingreso entre rejas.

El 26 de mayo, Francisco Pardillos y su primo Pablo, que fue encarcelado en Andalucía hace unos años por un delito de prostitución coactiva, obtuvieron 55 de los 95 votos que emitieron los vecinos, lo que les permitirá gobernar con mayoría absoluta con un concejal de IU en la oposición.

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