Inicio Aragón Sorpasso en el curro: las empresas ya ganan más que los trabajadores

Sorpasso en el curro: las empresas ya ganan más que los trabajadores

Un informe de UGT revela cómo el empresariado ha capitalizado la recuperación económica en Aragón al superar los beneficios brutos a la remuneración de los asalariados y rebasar los resultados de la burbuja, mientras el empleo y la tarea siguen por debajo de aquellos registros

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El excedente de explotación bruto ha mejorado un 8,9% desde 2008 mientras el empleo sigue en números rojos. SKEEZE

¿Ha pasado la crisis en Aragón? Según desde donde se mire. Sí lo ha hecho desde el punto de vista de los beneficios empresariales, pero no desde la perspectiva del empleo. La macroeconomía va como un tiro y mejora los registros de la burbuja mientras la microeconomía sigue lastrada en el mundo del trabajo.

El informe “El mercado de trabajo en Aragón en 2018”, de UGT, revela cómo el excedente de explotación bruto, que mide las ganancias brutas de las empresas, es decir, los beneficios antes de impuestos por su actividad ordinaria, cerraron en 2017 con una mejora de casi nueve puntos (8,9%) con respecto a 2008.

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Eso, en dinero, supone un avance de 1.364,5 millones de euros, al pasar en ese periodo de 15.285 a 16.650, con un espectacular aumento de 1.320 solo en el último de esos ejercicios.

Esa progresión de los beneficios empresariales confirma la tendencia que ya se apuntaba en 2014, el primer ejercicio de los llamados ’brotes verdes’, que en realidad eran una mejora de las variables macroeconómicas que está dando lugar a unas cotas de desigualdad desconocidas en la comunidad, en la que riqueza y pobreza crecen a ritmos parejos como consecuencia del gripado de los sistemas de distribución de la renta y del acaparamiento de beneficios.

Los resultados de la crisis

“Este trasvase de casi 1.800 millones de euros es, en Aragón, el resultado de la crisis: un aumento de la desigualdad que no tiene solo un carácter estadístico, sino que afecta gravemente a la vida de las personas”, señala el informe.

El 2014 fue el primer ejercicio en el que el excedente bruto de explotación superó a la remuneración de los asalariados. Entonces la diferencia fue de 306 millones de euros. Tres años después, esa brecha se había ampliado a 361,9, ya que la ’nómina’ de los trabajadores aragoneses se quedaba en 16.288,3 en términos brutos, sin descontar cotizaciones sociales e IRPF.

Los registros señalan cómo la recuperación del empleo está siendo mucho más lenta que la de los beneficios empresariales: la remuneración sigue un 2,7% por debajo de la de 2008 (16.742 millones por 16.288), el número de asalariados arrastra una merma del 6,1% (547.000 por 513.000) y las horas trabajadas por estos mantienen una pérdida acumulada del 4,4% (894.376 por 855.062).

Las diferencias son algo menores, aunque siguen siendo más favorables para las empresas que para los trabajadores, si el periodo se reduce a los cuatro primeros años de ‘brotes verdes’, en los que las ganancias brutas de las empresas crecieron un 10,85 (1.626 millones) mientras la remuneración de los asalariados lo hacía en un 10,4% (1.546).

Sin embargo, la evolución del empleo y de la tarea da idea de qué tendencias se están imponiendo en el mercado laboral aragonés: la ocupación creció un 9,1% con la creación de 43.000 nuevos empleos mientras el número de horas lo hacía un 9,7%  con 75.867 al cabo del año.

El avance de la precariedad

¿El trabajo ha aumentado una hora y tres cuartos al cabo del año? Algo así. La jornada media ha pasado de 1.657 horas por empleado a 1.666, con un avance de solo el 0,5%. Pero si se distribuye el aumento de la tarea a 40 horas semanales por 48 semanas de trabajo salen únicamente 39,5 empleos de jornada completa.

Ese dato permite hacerse una idea de los niveles de precariedad, temporalidad y troceo del empleo que arroja el mercado laboral aragonés.

“Tras cuatro años de crecimiento a buen ritmo no hemos recuperado el empleo previo a la crisis, y que al ritmo actual tardaríamos todavía otros cinco años en alcanzarlo”, señala el informe, que llama la atención sobre el envejecimiento de los ocupados, “perdiéndose 100.000 ocupaciones de menores de 45 años y ganándose 45.000 por encima de esa edad”, y sobre el deterioro de la calidad de ese empleo.

En este sentido, explica cómo “mensualmente, el número de contratos indefinidos celebrados en nuestro mercado de trabajo no supera el diez por ciento del total, lo que ha ido deteriorando la calidad del empleo, sobre todo a partir de la reforma laboral de principios de 2012”. Mientras tanto, “el empleo indefinido a tiempo completo ha caído casi dos puntos y se sitúa por debajo de 50%, y el empleo a tiempo completo apenas alcanza el 76%”.

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