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Casademont Zaragoza quiere beberse la Copa del Rey

El bloque aragonés acude a la cita de Málaga sin complejos, con la ilusión de dar la sorpresa

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Los jugadores de Casademont Zaragoza, haciendo piña durante un partido.
Los jugadores de Casademont Zaragoza, haciendo piña durante un partido.

Casademont Zaragoza debutará este viernes en la Copa del Rey. El equipo zaragozano espera refrendar su momento dulce y, como mínimo, pasar a semifinales ante un rival muy duro: el anfitrión Unicaja.

Casademont Zaragoza llega a la Copa del Rey de Málaga con la intención de refrendar que el hecho de ser la revelación de la Liga ACB (ocupa la tercera posición) no es ninguna casualidad. El bloque rojillo acude a la cita con humildad, pero las pilas muy cargadas y un objetivo claro: intentar dar la sorpresa.

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No lo tendrán fácil los de Porfirio Fisac para avanzar en la competición. La comenzarán este viernes (21:30) frente al anfitrión Unicaja. Un equipo más poderoso económicamente y también con un gran potencial deportivo, por lo que Casademont Zaragoza no parte como favorito claro.

El equipo zaragozano está cuajando una temporada de altos vuelos. Tercero en la Liga, en octavos de final de la Liga de Campeones, el equipo está superando los mejores registros históricos del club. Y, por el momento, parece que no conoce su techo.

Tras 21 jornadas ligueras, es el único equipo que está pudiendo seguir el ritmo del Fútbol Club Barcelona y el Real Madrid. De hecho les ha vencido a los dos esta temporada: 89-83 al Barça y 84-67 al Real Madrid. Con esta carta de presentación, no hay ninguna duda de que el bloque aragonés llega a la Copa del Rey con la moral y la ilusión al alza.

Equipo y trabajo

Casademont Zaragoza aspira a desplegar en la competición copera su habitual juego brillante, alegre y nada especulativo. Fisac parece tener una máxima entre ceja y ceja: ofrecer espectáculo siempre que sea posible. Su secreto se basa en dos palabras muy claras: equipo y trabajo.

Y es que si algo son los rojillos son un equipo de obreros, sin grandes estrellas, en el que el trabajo en equipo es fundamental. El bloque es comprometido y con mucha calidad como conjunto. Aquí todos tienen protagonismo, y todos pueden ser decisivos en un momento dado. Sin depender de la inspiración de rutilantes estrellas.

Y eso que, habitualmente, cuenta con importantes bajas. Por ejemplo el escolta lituano Seibutis ha pasado ya por el quirófano varias ocasiones y no ha jugado todavía. Y el pívot cubano Javier Justiz no podrá jugar en lo que resta de temporada a causa de una lesión en su rodilla izquierda. Ambos fueron fundamentales para el buen rendimiento del equipo la temporada pasada.

Pero Casademont Zaragoza está ofreciendo una gran capacidad para sobreponerse a los contratiempos. Lo hace especialmente gracias al trabajo defensivo, que le está permitiendo vencer a equipos teóricamente mejores. Esta capacidad defensiva queda reflejada en que el equipo es el cuarto mejor defensor de la Liga ACB, con solamente 77,67 puntos de media recibidos por encuentro.

Así las cosas, los aragoneses plantarán batalla en Málaga. Seguro. Y así lo ha dejado claro Porfirio Fisac el día previo a que los rojillos comiencen la competición: “Vamos con el orgullo de defender a una ciudad como Zaragoza y a toda una Comunidad como Aragón. En un torneo como este, esto adquiere una dimensión mayor”.

Será difícil, quizá imposible pero, por qué no, la afición del Casademont Zaragoza -que se ha desplazado en buen número a Málaga, casi 350 aficionados- sueña con ver a su equipo levantando un trofeo que el baloncesto zaragozano ya ha ganado en dos ocasiones, cuando lo hizo el Club Baloncesto Zaragoza en 1984 y 1990. Tres décadas después, los rojillos quieren reverdecer esos viejos laureles.

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